Este jueves la Legislatura porteña sancionó el nuevo Código Contravencional de la Ciudad de  Buenos Aires que, entre otras cosas, prohíbe la actividad de los "trapitos" y los "limpiavidrios".

El proyecto fue aprobado tras un largo debate en la última sesión ordinaria del año, con 40 votos a favor y 20 en contra. El oficialismo consiguió así una ley que viene impulsando desde hace muchos años pero que hasta el momento no había logrado aprobar en el recinto por falta de apoyo del resto de los bloques.

Con estas modificaciones queda totalmente prohibida la actividad de los cuidacoches y los limpiavidrios en la vía pública: hasta el momento esta tarea era considerada una infracción solamente si se comprobaba que había una "exigencia" de dinero por parte de la persona que ofrecía ese servicio. El nuevo Código establece, además, una pena agravada cuando esta contravención se realiza en grupo o de forma organizada, condenando de 5 a 15 días de arresto a los integrantes de esa asociación "y se eleva al cuádruple para los jefes/as y/o coordinadores/as".

Sin embargo, ninguno de los proyecto vio luz verde hasta el momento. En consecuencia, cada vez que ocurre un delito vinculado a los cuidacoches, entre los se destacan amenazas a automovilistas, agresiones e incluso robos, debe actuar la policía provincial.

Delitos constantes

En un informe publicado por El Litoral en agosto de 2018 se daba cuenta que en los primeros siete meses de este año se produjeron al menos un episodio delictivo por día que tenía como protagonista a un cuidador de autos.

“De enero a julio se registraron 235 hechos confirmados donde estaban involucrados cuidadores de vehículos: se esclarecieron 130”, explica esa nota.

“Cerca de la mitad de los llamados son por hechos contravencionales (desorden, ebriedad, molestias). En la otra mitad se registran hechos presuntamente delictivos como robo, amenazas, lesiones, daños a los vehículos, exhibicionismo, tenencia o portación de arma”, agrega.

Otro dato no menor dado a conocer en ese informe es que el 80 % de los llamados al 911 por problemas con “trapitos” se concentra en el ámbito de tres comisarías (la 1°, la 3° y la 4°) de la zona céntrica, bulevar Gálvez y barrio Candioti.

 

 

 

Fuente: El Litoral