El tratamiento con resina, o aceite, de cannabis resultó positivo en pacientes con ataques de epilepsia o dolor crónico. Entre otras afecciones que hasta ahora se tratan con psicofármacos tradicionales.

Desde la OMS respaldaron así un estudio que finalizó en noviembre de 2018. Y que podría modificar la lista IV, la categoría más estricta contemplada en el Tratado de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961.

 
 
 
 
 
 
 
 
Fuente: MINUTO UNO