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El arzobispo de Buenos Aires consideró que la actitud del ministro de Cultura, Enrique Avogadro, fue "un agravio al espíritu religioso". Larreta le dio la razón.

El arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Aurelio Poli, lamentó la actitud del ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, quien comió de una torta con forma del cuerpo de Cristo durante una exposición artística. A través de una carta dirigida al jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, la Iglesia consideró que se trató de un “agravio al espíritu religioso”.

En la misiva, el sacerdote expresó su malestar por las imágenes que se viralizaron después de la inauguración de la Feria de Arte Contemporáneo Argentina, FACA, celebrada el fin de semana pasado.

En un comunicado, Larreta le respondió a Poli y remarcó que coincidía con él. “Entiendo el malestar que todos los fieles atraviesan frente a un hecho que vulneró un tema central y dogmático para la fe católica. En lo personal, como creyente que soy, la actuación del ministro de Cultura, Enrique Avogadro, me duele. También me sentí agraviado y sorprendido”, enfatizó.

La polémica se desató cuando en las imágenes se registró a Avogadro, junto a un grupo de personas, en el stand de los artistas Pool y Mariana. El ministro apareció comiendo un pedazo de torta que tenía la forma de Jesús. La idea de la exposición, nombrada “Kidstianismo”, era reflejar cómo los “nenes millennials” conciben la religión.

Pero la actitud del funcionario de Cambiemos provocó una catarata de críticas en las redes sociales, en donde los usuarios cuestionaron que le había faltado el respeto a la comunidad cristiana.

El lunes, Avogadro salió a dar explicaciones y pedir disculpas. “Quería expresar que lamento sinceramente si alguien se vio ofendido en sus creencias más íntimas por mi presencia en la misma. Lamento el malestar que me transmitieron muchas personas las que quiero y respeto, que seguramente es reflejo de una sensación similar en muchas otras”, escribió en un comunicado publicado en Facebook.

El ministro argumentó que él tenía una opinión muy clara sobre la libertad de expresión, especialmente desde el ámbito artístico, que ocupa el lugar de “incomodarnos y sacudirnos”. Pero admitió que entendía que los funcionarios tienen un rol que trasciende lo personal y que son responsables de sus intervenciones.

Sobre este último punto, el arzobispo lo tildó de una “excusa pública” y remarcó que para la Iglesia no tuvo en cuenta “el respeto a los hombres y mujeres que profesan la fe de los cristianos”.

La carta del arzobispo

Señor Jefe de Gobierno De la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Dr. Horacio Rodríguez Larreta

Con mi cordial y fraterno deseo de mantener la paz en nuestra ciudad. Con sorpresa hemos observado por las redes al Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro, compartiendo con otras personas lo que algunos llaman, una torta. El hecho podría haber pasado inadvertido si su significado y proyección no hubiese ido más allá de una obra artística.

Las imágenes que han circulado nos muestran que la torta que seccionaban trató de imitar la forma de un cuerpo humano muerto que podría ser de cualquier persona. Sin embargo, las heridas sangrantes coinciden con la tradicional representación del Cuerpo de Cristo yacente que es objeto de devoción y adoración por la mayoría de nuestro pueblo. La presencia del señor Ministro de Cultura degustando alegremente el convite confirma su adhesión al acto.

Aún la posterior excusa pública del Ministro de Cultura fundamentada en la defensa de la libertad de expresión artística –derecho que no objetamos–, no tuvo en cuenta el respeto a los hombres y mujeres que profesamos la fe de los cristianos, y que su libre ejercicio y expresión constituyen un derecho garantizado por la Constitución Nacional.

Consideramos que es un agravio al espíritu religioso y que no colabora ni a la pacificación anhelada de nuestra sociedad ni al debido respeto al ejercicio de las creencias que conviven pacíficamente en nuestra Patria. Este hecho nos duele profundamente y rechazamos con vehemencia, más aun teniendo en cuenta la especial piedad al Cuerpo de Cristo, cuya solemnidad la Iglesia Católica celebrará el próximo fin de semana.

Señor Jefe de Gobierno: elevo estas palabras haciéndome eco de muchísimas personas de variados sectores sociales, que en estas horas sienten vulnerados sus más caros sentimientos religiosos, y dejo a su ponderado juicio un justo y público manifiesto sobre nuestra demanda.

Fuente: TN


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