198503 internacionales

En medio de un capital blindada y protestas de grupos defensores de los derechos humanos y pro-kurdos, el papa Francisco recibió hoy en el Vaticano al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

En un encuentro de 50 minutos -junto a intérpretes, pero de todos modos, largo y fiel reflejo de la importancia de un diálogo con un líder clave en el complejo rompecabezas de Medio Oriente- la explosiva cuestión del status de Jerusalén fue uno de los temas abordados, "destacando la necesidad de promover la paz y la estabilidad en la región a través del diálogo, las negociaciones y el respeto de los derechos humanos", según indicó un comunicado del Vaticano.

Este consignó que en el curso del "cordial" encuentro también se evocaron las relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Turquía, se habló de la situación del país, de la pequeña comunidad católica, "del compromiso de acogida a los numerosos prófugos y de los desafíos relacionados con esto".

De qué hablaron

Más allá del escueto comunicado del Vaticano, seguramente también estuvieron sobre la mesa otras cuestiones. Entre ellas, la confusa situación que reina en Siria, la operación del ejército turco en contra de los kurdos que han derrotado al grupo fundamentalista Estado Islámico en la región de Afrin, en la frontera de este país, el respeto de los derechos humanos, la protección de todas las minorías, incluso la cristiana y, además, el ingreso de Turquía en la Unión Europea.

Fue la segunda vez desde 1959 que un presidente turco pisaba el Vaticano: la última visita había sido cuando Celal Bayar había visitado a Juan XXIII. Entonces no había relaciones diplomáticas entre Turquía y la Santa Sede, pero el Pontífice tenía una relación especial con el país de los sultanes: Giuseppe Angelo Roncalli había sido delegado apostólico en Turquía de 1934 a 1943.

Fue el segundo encuentro entre Erdogan y Francisco, que ya se habían visto cuando el Papa viajó a Turquía en noviembre de 2014. Un encuentro que no había sido fácil vista la preocupación de Erdogan por la participación que tendría al año siguiente el Papa en la celebración del genocidio armenio, que Turquía niega y que el ex arzobispo de Buenos Aires volvió a efectivamente a condenar con todas sus letras desde Ereván.

Mucha agua pasó entre los dos encuentros: en julio de 2016 Erdogan aplastó un supuesto "golpe" en su contra, arrestando a miles de opositores, acusándolos de terroristas, en una vuelta de tuerca autoritaria, con violaciones a los derechos humanos, fuertemente denunciada por organismos internacionales y que alejó a Turquía de su objetivo de ingresar en la Unión Europea (UE).

Al mismo tiempo, Erdogan emergió como un líder del mundo islámico, un jugador esencial en la guerra en Siria -aunque últimamente complicando las cosas al aplastar con la fuerza a los kurdos que claman autonomía- y un elemento clave para contener la oleada de inmigrantes hacia Europa.

En este contexto, fue Erdogan quien le pidió un encuentro al Papa, con quien habló por teléfono dos veces después de que el presiente estadounidense, Donald Trump, el 6 de diciembre pasado reconoció oficialmente a Jerusalén, ciudad en disputa, como capital de Israel, anunciando que trasladará allí su embajada. Una decisión que inflamó al mundo musulmán. Erdogan entonces lo llamó al Papa para agradecerle haber hecho un llamamiento para que se respetara el "statu quo" de esta ciudad considerada sangrada para judíos, cristianos y musulmanes, de acuerdo a las resoluciones de Naciones Unidas.

Se considera que, más allá de querer aliarse con Francisco en la cuestión de Jerusalén, Erdogan con su encuentro de hoy intentó también romper el aislamiento de su país después de la brutal represión de julio de 2016 y volver a abrir sus vínculos con la UE.

Ni siquiera cuando Trump y Vladminir Putin visitaron el Vaticano pudieron verse medidas de seguridad tan imponente como las de esta mañana, cuando Erdogan llegó al Palacio Apostólico. No sólo la Plaza de San Pedro se veía blindada, con la Via della Conciliazione cerrada, sinto también sus zonas adyacentes. Frente al Castel Sant'Angelo había activistas curdos y grupos defensores de derechos humanos y de la libertad de prensa que protestaban con banderas y pancartas. Protestas similares hubo en otras partes de esta capital, que amaneció empapelada con afiches anti-Erdogan.

El jefe de Estado turco llegó al Vaticano acompañado por su mujer, su hija y una delegación. Recibido con todos los honores y acompañado por gentilhombres hasta la Segunda Loggia, Francisco lo recibió con rostro serio en la Sala del Tronetto. "Gracias por su interés ¿cómo está?" lo saludó, en inglés, Erdogan. "Gracias por su visita", contestó el Papa.

Junto a intérpretes, los dos se quedaron encerrados durante 50 minutos en la Biblioteca del Palacio Apostólico. Cuando volvieron a abrirse las puertas para los saludos a las delegaciones y el intercambio de regalos, reinaba un clima más distendido. Erdogan le regaló al Papa una cerámica con una vista de Estambul -"lindo, lindo", reaccionó el Pontífice-, así como una copia en italiano del «Masnavi», una obra espiritual sobre el sufismo de Rumi, poeta persa del siglo XIII. Francisco a su turno le donó un medallón de lo más simbólico. "Este es el ángel de la paz que estrangula al demonio de la guerra. Es el símbolo de un mundo basado en la paz y en la justicia", explicó, en un mensaje más que directo a su huésped. Además, le obsequió su encíclica Laudato Sí, por el cuidado de la casa común.

Al saludarlo junto a su esposa, finalmente, Francisco se despidió con un clásico: "recen por mí". Y Erdogan contestó: "También nosotros esperamos una oración de su parte".

Erdogan, que también se reunió con el secretario de Estado, Pietro Parolin, tiene previsto encontarse más tarde con su par italiano, Sergio Mattarella y con el primer minstro, Paolo Gentilono. Con ellos conversará sobre la colaboración entre ambos países frente al terrorismo y la inmigración, y la relación de Turquía y la UE. "Deseamos la plena adhesión a la Unión Europea. Otras opciones no nos satisfacen", dijos Erdogan en una entrevista a 'La Stampa'. Por la noche el líder turco se reunirá con los dirigentes de las principales empresas italianas.

Fuente: Sin Mordaza - La Nacion


Su servidor no soporta flash players o javascripts, use por favor cualquiera de los siguientes links
Publi Horizonte Digital

Formulario de acceso