Las fuentes recogidas para este informe fueron aportadas por profesionales de la Unión Agrícola de Avellaneda, de la Cooperativa Agropecuaria de Malabrigo Ltda., Estación Experimental INTA Reconquista y miembros de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural de Reconquista.

La sequía (efecto niña) es la adversidad agrometeorológica más importante por su extensión geográfica y niveles de pérdidas económicas que ocasiona en todos los sistemas agropecuarios. Es un fenómeno que se caracteriza principalmente por la ocurrencia de lluvias por debajo de valores normales para un período dado y en una región determinada. Generalmente, a esta condición se agregan temperaturas muy elevadas, humedad del aire baja, alta insolación, las que en conjunto generan las mencionadas situaciones de estrés por sequía.

Las precipitaciones fueron muy variables en el departamento General Obligado, considerando los meses de Noviembre y Diciembre de 2017, Enero y Febrero 2018, en la zona norte del Departamento, las lluvias fueron superiores a los 400 mm y en la zona sur, fueron inferiores a los 200 mm.

Los distritos que se encuentran en condiciones muy adversas, son: Reconquista, Avellaneda, Nicanor E. Molinas, El Arazá, Berna, Los Laureles, Guadalupe Norte, entre otras zonas.

En el distrito Reconquista, en el último mes las precipitaciones fueron de tan solo 7,5 mm, muy inferior al promedio histórico (considerando el promedio 1960/2017), que es de 154 mm. Haciendo un análisis de los últimos cuatro meses, las precipitaciones fueron un 66,5% menos versus el promedio histórico, que es de 596 mm. Realizando una comparación del mismo periodo anterior, con los años 2007/2008, las precipitaciones se encuentran por debajo de un 41%, podemos decir que es una de las peores sequías de los últimos 57 años.

Fuente: Observatorio Agrometeorológico E.E.A. Reconquista y datos de lluvias de la Unión Agrícola de Avellaneda.

Situación de la ganadería

Los regímenes de lluvia deficitarios, desde el inicio de la primavera en la mayor parte de la región, acarrearon consecuencias negativas para la producción ganadera, comprometiendo incluso el futuro inmediato.

Considerando el registro pluviométrico, la región se puede dividir en dos zonas: por un lado la zona norte que es la que en general el impacto de la sequía es menor, ya que hasta mediados de enero las lluvias esporádicas mitigaron el déficit temporalmente. Y la zona sur, en la que no hubo precipitaciones considerables todo el período.

Este panorama marca un notable contraste entre los productores que tomaron medidas precautorias como el destete anticipado de los terneros o la reserva de forrajes, cuyos rodeos presentan aún buena condición corporal; respecto de aquellas explotaciones en las que no se intervino con medidas adecuadas, hay mucha preocupación por el estado de la hacienda, que día a día van perdiendo estado corporal, y ante esta situación, muchos productores se están viendo obligados a vender sus animales.

Un fenómeno adicional que complica más aún la situación, es la creciente del río Paraná y sus afluentes, que obligó a los productores de la zona de islas a evacuar los campos, sobrecargando las zonas altas, acentuando así el déficit forrajero.

Debido a la extrema falta de humedad del suelo, la implantación de verdeos y pasturas invernales se verá demorada, lo que provocará un bache importante durante los meses más fríos, comprometiendo tanto el próximo ciclo de recría, como también el de cría de la primavera venidera.

Ante dicha situación, la solución más adecuada será la implementación de tecnologías de insumos, acudiendo a subproductos industriales y granos para la suplementación. Pero considerando el alto impacto que éstas tienen sobre los costos de producción, afectadas por la inflación del último año en mayor medida que el precio de la hacienda, el margen del sistema se verá reducido drásticamente.

Por lo tanto, se prevé que el ejercicio actual cierre con menores utilidades que las previstas inicialmente. Y que el siguiente año productivo sufra los efectos residuales con caída de los índices de procreo, afectando en forma contundente la economía de productores cuya escala no les permita amortiguar el costo financiero que implica sobrevivir a la merma de la producción física del sistema.

Situación de la agricultura

Zona de Malabrigo: Considerando los meses de noviembre y diciembre de 2017, enero y febrero de 2018 podemos decir que este período se caracterizó por un marcado efecto niña, con precipitaciones muy por debajo de los valores promedios, registrándose un déficit en estos cuatro meses, de alrededor de 200 mm respecto a la media histórica para la zona, representando una disminución del 64,8 %. A esto tenemos que agregar, que las precipitaciones siguieron un patrón de gran variabilidad, con importantes diferencias de milímetros entre zonas vecinas.

La situación de los cultivos implantados (soja, algodón, maíz y sorgo) es similar en todo el área, presentando distintos grados de afectación debido al severo déficit hídrico.

Respecto a soja hay que hacer una diferenciación entre sojas de primera y de segunda, ya que las más tardes son las más afectadas, con poco desarrollo y menores posibilidades productivas. Las de primera, con mejor desarrollo, están entrando en su período crítico de llenado de grano, por lo que de no producirse precipitaciones importantes en los próximos días, se traducirá en disminuciones de rendimiento. A esto hay que sumarle daños provocados por plagas asociadas a estas condiciones climáticas, como trips y arañuelas, que comprometen aún más el estado de los cultivos, y que obliga a productores a realizar controles con el consiguiente aumento de los costos. De acuerdo al estado general de los cultivos, podemos estimar para la soja, pérdidas de entre un 40 y 50 %, que irán en aumento si no se producen precipitaciones en estos próximos días.

Algodón: este cultivo es más tolerante a las condiciones de estrés hídrico, por lo que la situación es aceptable. La mayoría de los lotes fueron sembrados temprano alcanzando a cargar, con plantas de menor desarrollo que acortan su ciclo debido a las altas temperaturas y falta de humedad. Se esperan pérdidas de alrededor del 30 % respecto a los rendimientos promedios.

Zona Oeste de Reconquista: afecta las localidades de El Arazá, Nicanor Molinas y Barros Pazos: es la zona más afectada en cuanto a sequía, ya que las precipitaciones que ocurrieron fueron de 90 mm en el mes de Enero y 20 mm en lo que va de Febrero. En esta zona hay algunos lotes de soja y maíz perdidos, donde se ha decidido destinar al uso ganadero ya sea pastoreo o reservas forrajeras como rollos. Otros lotes continúan en producción esperando prontas precipitaciones, esta diferencia se debe al estado fenológico del cultivo, donde las fechas de siembra más tardías podrían en parte recuperase, pero ya con una importante pérdida de rendimiento. Al día de hoy, se estiman pérdidas del 70% y continuará en aumento mientras no se produzcan lluvias.

Zona Avellaneda: Enero 78 mm, Febrero 18 mm. Es una zona también muy complicada, los cultivos de soja y maíz se encuentran en muy malas condiciones, muchos lotes próximos al límite de subsistencia, con una necesidad de precipitación en carácter de urgencia. Lotes de Algodón sembrados temprano (octubre), aceleraron la maduración con un nivel de carga aceptable, iniciándose la cosecha en 7 a 10 días. Los lotes sembrados más tarde (noviembre) se encuentran en peores condiciones debido a que las escasas precipitaciones ocurridas no fueron suficientes para lograr retener y llenar una carga aceptable, lo cual produjo importantes abortos y tamaño pequeño de cápsulas. Podemos decir que aquí las pérdidas son cercanas al 60%.

Zona Guadalupe: en esta zona han precipitado 105 mm en Enero y 26 en Febrero, lo que demuestra una clara deficiencia hídrica. En esta zona aún no se han perdido lotes, pero si hay importante pérdida de rendimiento, tanto de soja y maíz. No se puede cuantificar las pérdidas, ya que si llueve, los cultivos pueden llegar en parte y dependiendo de la fecha de siembra a recuperarse. En este caso las pérdidas rondan el 50%.

Zona de influencia de Lanteri: Es una región donde hay variabilidad en el estado de los cultivos.

– Lanteri: en Enero se han producido 131 mm de lluvia, y en Febrero 24 mm. Los cultivos se encuentran medianamente bien, con pérdidas de rendimiento pero recuperable si ocurriesen pronto precipitaciones.

– Las Taperitas, Los Lapachos, 3 Bocas, Ing. Chanourdié, Tartagal: han recibido algo más de lluvia que Lanteri, y en esta zona se pueden ver que el estado de los cultivos son buenos, pero recién iniciándose el periodo crítico de desarrollo. Aquí las pérdidas son de 30% aproximadamente.

– Zona de Flor de Oro: aquí las precipitaciones fueron de menor envergadura que Lanteri, asemejándose más a la zona de Avellaneda, por lo tanto el estado de los cultivos están ingresando a una situación crítica. Nuevamente las pérdidas se incrementan a 50%.

Zona de influencia La Sarita: 159 mm en Enero y 46 mm en Febrero.

– Zona Norte: La Vanguardia y San Manuel han recibido más precipitaciones, por lo tanto el estado de los cultivos es bueno, tanto de soja y maíz. La Sarita también se encuentra en buenas condiciones. Pero es importante aclarar que el cultivo de soja se encuentra en estado fenológico entre R1 y R3, lo cual significa que están recién entrando a periodo crítico, es por eso que es determinante la ocurrencia de precipitaciones durante el mes de marzo para mantener las expectativas de rendimiento, que ya son un 30% inferior a las esperadas.

– Zona Sur: paraje Víctor Manuel II, las precipitaciones fueron inferiores, y los cultivos se encuentran en stress hídrico, y con pérdidas de rendimiento, pero con posibilidad de recuperarse si ocurren lluvias en los próximos días. Las pérdidas en esta zona ascienden a 40%.

Zona de Influencia de Arroyo Ceibal:

En esta zona es donde más precipitaciones se produjeron, 211 mm en Enero y 74 mm en lo que va de Febrero. El estado de los cultivos es bueno, si bien los lotes de Soja pasaron temporalmente por stress hídrico, fue menor y en estos días se encuentran en buen estado, tanto lotes de soja, como maíz y sorgo. Los lotes de Algodón, también se encuentran bien, estando próximos a cosecha. Tal vez es la mejor zona, extendiéndose desde El Sombrerito al paraje Las Garcitas de Norte a Sur y Las Claritas al Oeste. Al igual que en el resto de las zonas, el cultivo de soja se encuentra entre R1 y R3 de estado fenológico, lo cual para mantener una expectativa de rendimiento, es determinante la ocurrencia de precipitaciones durante el mes de marzo, aunque ya hay pérdidas cercanas al 30%.

Zona de influencia de Villa Ocampo: aquí también se pueden diferenciar dos zonas.

Zona Norte: desde Las Toscas hacia el Norte, donde las precipitaciones en las últimas semanas han sido escasas, y se está empezando a evidenciar stress hídrico, aun sin perderse lotes de Soja y Maíz. El algodón, se encuentra próximo a cosecharse en condiciones aceptables. Podemos observar pérdidas alrededor de 40%.

Zona Sur: Incluyendo Villa Ocampo hacia el sur. Los cultivos se encuentran en buenas condiciones, uniéndose a la zona de Arroyo Ceibal. Asemejándose las pérdidas de rendimiento de 30%.

Es importante aclarar que si se mantienen estas condiciones en todo el departamento, sin producirse precipitaciones durante los próximos días, las pérdidas se van a incrementar de manera considerable.

Fuente: SM


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