El Gobierno buscará incrementar aun más el blanqueo en la cadena productiva de la carne vacuna, poniendo foco en la compraventa directa de hacienda, el mayor canal de comercialización.

En la actualidad, en torno del 20% de la hacienda se comercializa vía el Mercado de Liniers, otro 15% por remates feria, un 10% por exportadores y un 55% se hace vía la modalidad directa. Es decir, el productor vende directamente al frigorífico sin pasar por ningún mercado.

Desde marzo pasado están en vigencia una serie de medidas que tienden a evitar que haya operadores, como matarifes que no tienen plantas propias, que usen las matrículas de otros frigoríficos para operar.

Ahora el que opera debe hacerse cargo de su propia faena y anotarse en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA). Viendo los números, el salto del blanqueo ya es enorme. De unos 690 operadores que había a esa fecha en total, entre plantas frigoríficas, matarifes abastecedores y matarifes carniceros, la cifra ya ronda los 1600 y se siguen incorporando entre 10 y 15 jugadores por día, aproximadamente.

Por diversas irregularidades, la Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario (Succa) del Ministerio de Agroindustria ya lleva suspendidos desde marzo alrededor de 20 establecimientos y tiene en trámite el cobro de multas por $ 4 millones. En las últimas horas, por ejemplo, suspendió a un frigorífico reincidente de San Nicolás, que entre otras cosas, estaba dejando faenar a usuarios que no estaban registrados.

Además, en marzo pasado se puso en marcha un nuevo sistema de comercialización de carne vacuna que dispone que quien no paga un anticipo de IVA (unos $ 55 por animal), previo a la faena, la AFIP no le emite un VEP (volante electrónico de pago) para que la Succa autorice la faena. Hoy este sistema tiene un cumplimiento de cobrabilidad del 98,7 por ciento.

En el caso del Mercado de Liniers, no se autoriza la operatoria de compradores que no estén inscriptos, y quienes lo hacen a nombre de un frigorífico deben contar con su visto bueno. Por la mayor seguridad de todo el sistema, a Liniers han vuelto vendedores que habían dejado de estar y se habla de que están subiendo también los ingresos de animales. Al mismo productor le sirve todo esto, porque si está inscripto en un registro de la AFIP se le deposita en su cuenta (a través de su CBU) el 10,5% de IVA.

En este contexto, ahora Agroindustria va a centrarse también sobre el circuito de la venta directa, apuntando a establecimientos que operan en distintas zonas productivas, según informó una fuente de la cartera agropecuaria. Esto va a pasar por la fiscalización, controlando facturas de compra y venta, viendo a nombre de quiénes se hace. "Se tiene que tratar de que los frigoríficos no presten la matrícula a otros", cuentan en el organismo oficial. Allí estiman que con la fiscalización subirá aun más el número de inscriptos.

En tanto, para evitar que se faenen animales livianos por debajo de 300 kilos, según la normativa vigente, se subirá la caución de $ 500 por res a 10.000 pesos. Si bien puede haber un 10% de tolerancia en la tropa de animales, en inspecciones a frigoríficos se han encontrado variaciones más grandes. Medias reses que tenían 55 a 60 kilos de carne se hacían pasar como si tuvieran 82 kilos.


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